Principios
Datos Responsables para la Infancia

Principios

Principios para orientar la gestión responsable de los datos con el fin de salvaguardar la vida de los niños y niñas, defender sus derechos y ayudarlos a alcanzar su máximo potencial desde la primera infancia hasta la adolescencia.

RD4C pretende concienciar sobre la necesidad de prestar especial atención a cuestiones relativas a los datos que afectan a la infancia, sobre todo en esta era de cambios tecnológicos e interconexión de datos. Esta iniciativa busca colaborar con gobiernos, comunidades y agentes de desarrollo para situar el interés superior de los niños y niñas, así como un enfoque basado en los derechos de la infancia, en el centro de la actividad relativa a los datos. Los datos adecuados en las manos adecuadas y en el momento oportuno pueden mejorar significativamente el desarrollo de los niños y niñas. El reto consiste en entender los potenciales riesgos y en garantizar que la recopilación, análisis y uso de los datos no menoscaba el desarrollo de la infancia.

Con la investigación sobre el terreno y las buenas prácticas establecidas como eje, RD4C busca destacar y promover las mejores prácticas del sector, identificar los desafíos y desarrollar herramientas para que los profesionales los analicen y aborden, e impulsar un debate más amplio sobre los principios, ideas y enfoques aplicables a la gestión responsable de los datos.

Principio

01

Participación

Implicar e informar a las personas y los grupos a los que afecta el uso de los datos para y sobre la infancia.

La gestión responsable de los datos es participativa. Busca insumos de quienes usan los datos y se ven afectados por ellos —como los niños, sus cuidadores y las comunidades en las que viven—, y se construye a partir de estos. Así pues, los actores deben informar e implicar a las personas y los grupos. En la búsqueda de insumos, los actores han de prestar atención a los segmentos de población marginados y vulnerables, así como a los insumos de asociados, donantes y otras partes interesadas clave.

02

Foco en las personas

Velar por que los actores que gestionan datos para y sobre la infancia den prioridad a las necesidades y expectativas de los niños, sus cuidadores y sus comunidades.

Muchos de los datos que se usan para extraer información con la que mejorar la vida de los niños implican a las personas o surgen de ellas. La información que se extrae puede repercutir en la vida de los niños de muchas maneras, tanto positiva como negativamente. Por tanto, los actores deben asegurarse de que quienes gestionan los datos sobre la infancia dan prioridad a las necesidades, los intereses y las expectativas de las personas, lo que incluye, especialmente, a los niños y sus cuidadores. Los actores deben adoptar un enfoque centrado en las personas para la evaluación de las oportunidades y los riesgos de las iniciativas en materia de datos, dando prioridad a la valoración de los efectos que tienen las prácticas relacionadas con los datos sobre las personas en comparación con las posibles ganancias en eficiencia u otros objetivos orientados a los procesos. Esto conlleva una combinación de los requisitos siguientes: los niños o sus cuidadores han consentido el uso de los datos; los niños o sus cuidadores entienden claramente cómo se llevará a cabo esta labor; se puede demostrar que la labor vela por los intereses de los niños; o la ley o un mandato institucional exigen que se lleve a cabo esta labor. Además, los actores han de prestar atención al entorno y tenerlo en cuenta, así como actuar en consonancia con los contextos jurídicos, culturales y comunitarios en los que existe cualquier proyecto determinado.

03

Prevención de posibles perjuicios durante todo el ciclo de vida de los datos

Establecer una responsabilidad de principio a fin sobre los datos mediante la evaluación de los riesgos durante las etapas de recopilación, almacenamiento, preparación, intercambio, análisis y uso del ciclo de vida de los datos.

Los datos no son estáticos, forman parte de un ciclo. En el marco de su compromiso con la gestión responsable de los datos, los actores deben evaluar y tratar de prevenir los riesgos durante todo el ciclo de vida de los datos, lo que incluye las fases de recopilación, almacenamiento y preparación, intercambio, análisis y uso. Este concepto se conoce como responsabilidad sobre los datos de principio a fin, y es fundamental para evitar perjuicios a la infancia y generar confianza.

04

Rendición de cuentas profesional

Aplicar prácticas y principios responsables en materia de datos mediante el establecimiento de procesos, cargos y responsabilidades institucionales.

La gestión responsable de los datos recae sobre fundamentos más amplios de la rendición de cuentas profesional. A fin de garantizar que se apliquen las prácticas y los principios descritos anteriormente y que las consideraciones singulares de los datos responsables para la infancia se incorporen en los procesos institucionales, las organizaciones y los asociados deben recopilar, procesar y usar los datos en el marco de una cultura más generalizada de la responsabilidad de los datos. Dicha cultura se compone de numerosos elementos, pero uno de los más importantes consiste en establecer y definir claramente el papel de los administradores de datos en el conjunto de la organización. Los administradores de datos desempeñan un cargo emergente; se trata de individuos o grupos de personas cuyas responsabilidades son interdepartamentales e interfuncionales, y cuyo cometido, en sentido amplio, es supervisar la responsabilidad y rendición de cuentas en torno a la gestión de los datos.

05

Proporcionalidad

Armonizar la magnitud de la recopilación de los datos y la duración de su retención con su fin previsto.

En el ámbito de los datos, a veces menos es más. A la hora de desarrollar y aplicar iniciativas en materia de datos, los actores siempre deben tener en cuenta la necesidad o si la magnitud de la recopilación de los datos y la duración de la retención de estos es proporcional para la consecución del fin previsto. La recopilación y la retención de los datos deben ser pertinentes, limitadas y adecuadas, en consonancia con las necesidades relativas a la consecución de los objetivos planteados. La importancia de focalizar y minimizar la recopilación es aplicable a todos los datos, pero reviste especial significado en el caso de los datos relativos a la infancia, dadas las vulnerabilidades potenciales y reales.

06

Protección de los derechos de la infancia

Reconocer los derechos y requisitos específicos de la infancia para ayudar a los niños a que desarrollen su potencial al máximo.

En lo tocante a la infancia, las prácticas responsables en materia de datos reconocen, en primer lugar, las necesidades y los requisitos específicos de los niños. Es necesario garantizar los derechos de la infancia para que los niños puedan desarrollar su potencial al máximo. El ejercicio de estos derechos puede entrañar dificultades debido a las vulnerabilidades inherentes de la infancia, la probabilidad de que sean otras las personas que toman decisiones importantes en su nombre, y las perspectivas futuras que pueden alcanzar si reciben un apoyo efectivo de quienes trabajan en favor de sus intereses.

07

Orientación a propósitos

Identificar y especificar por qué son necesarios los datos y qué relación guardan los beneficios previstos o potenciales con la mejora de la vida de los niños.

Para que las prácticas en materia de datos sean responsables deben, en primer lugar, estar orientadas a propósitos. A la hora de gestionar los datos, los actores han de identificar y especificar para qué son necesarios los datos y qué relación guardan los beneficios previstos o potenciales con la mejora de la vida de los niños. En caso de que no exista un beneficio claramente articulado para los niños, los actores no deben recopilar, almacenar, compartir ni analizar datos.